Introducción
En el presente trabajo académico se presenta un resumen
de tres perspectivas expuestas por doctores Nora Volkow, Rubén Baler y María Elena
Medina Mora, quienes son especialistas en drogadicción y hablan sobre varios aspectos
de las adicciones.
En el primer apartado, se presenta un gran descubrimiento
científico realizado por la investigadora Nora Volkow, lo que permitió dar un
vuelco a la perspectiva de las adicciones.
En el segundo rubro, se describe los factores biológicos,
sociales, de protección y de riesgo que influyen en el consumo de sustancias.
En la tercera sección, se señala tres aspectos para que
se genere la adicción, los cuales son: lo adictivo de la droga, su
disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad.
En la cuarto parte, se indica la vulnerabilidad que
tienen los adolescentes debido a al riesgo mayor al que son susceptibles por la
etapa de desarrollo en la que se encuentran y su manera de tomar decisiones.
En el quinto capítulo, se reseña que el padecer alguna
enfermedad mental y experimentar con alguna sustancia, se confunde como una “cura”
a su problema.
En el sexto rubro, se destacan factores consecuencias debido
al consumo de sustancias, que afectan en el ámbito de la salud y en el aspecto familiar
y social.
En el séptimo y último apartado, se invita a tomar
medidas de prevención que mitiguen el problema de las adicciones.
Cambio de idea
Dicho descubrimiento permitió inferir que aunque los
pacientes quisieran, no podían dejar las sustancias por ellos mismo, sino que
evidentemente necesitaban tratamiento. (Medina, 2013)
Asimismo, el doctor Rubén Baler asegura que la adicción
es una enfermedad que progresa por etapas, en la primera las personas comienzan
a emplear sustancias para llegar a la euforia que proporcionan, lo que produce
que el cerebro comience a adaptarse a la misma y se presenten signos de
dependencia.
Casi todas las drogas hacen que el cerebro experimente
altos niveles de dopamina, ocasionando que se reduzca su producción natural, y
por ende deje de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que lleva a la
depresión, asegura Medina. “Cuando el cerebro comienza a adaptarse a altos
niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener
el mismo efecto", lo que ocasiona que genere tolerancia a la droga. Estas
adaptaciones de dicho órgano a las
sustancias conducen al ansia sin control de utilizarla aunque la persona
conozca de las consecuencias que conllevan. (Baler, 2013.)
Genética y entorno
En las adicciones también influyen distintos factores,
tales como: los genéticos, culturales, ambientales, sociales, entre otros.
Baler, señala que el primer factor determina un 40 o 60% del riesgo total, pero
no es absoluto. Es decir, aunque haya vulnerabilidad por parte de los genes, si
en su entorno (familiar, comunitario, laboral, escolar y/o de amistades) no se
consumen sustancias, será muy posible que no se genere adicción.
La sociedad y el consumo de sustancias
Para que se genere una adicción se consideran tres aspectos: lo adictiva de la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad. La doctora María Elena Medina asegura que las personas son tres veces más adictos a la nicotina que a la cocaína, relacionando con la fácil adquisición y su consumo que es aceptado por la sociedad, lo mismo sucede con el alcohol.
La adolescencia, ¿un factor de riesgo?
La doctora Medina Mora, señala que los adolescentes son
más susceptibles a consumir sustancias debido a que estos no eligen decisiones
a partir del juicio y raciocinio, sino por las emociones. El problema surge cuando
se encuentran en una etapa donde su cerebro y otras conexiones están en
desarrollo, el estar utilizando sustancias en esa fase causan daños más
significativos, que en personas que consumen en la etapa adulta. Es por eso que
la especialista recurre a las políticas públicas como herramienta de ayuda para
protegerlos.
Enfermedades mentales
y su vulnerabilidad a las sustancias
La experta Medina Mora hace una relación entre
enfermedades mentales y el uso de
sustancias, describe que si un adolescente –aunque yo incluiría también a los
niños, como posibles consumidores[1]- tiene
alguna fobia y no consume drogas y/o alcohol, es probable que en su adultez ya
lo haya resuelto, pero si por el contrario experimenta con dichas sustancias y
éstas reducen su ansiedad, relacionará ese efecto como la solución a sus
problemas y aumentará el riesgo que sea dependiente a sustancias.
Factores
consecuenciales
Las adicciones son un problema social y de salud, la
doctora María Medina describe que en el primer aspecto, algunas de las
manifestaciones es que “un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad
de vida y tiene un impacto emocional, económico y social”. En el segundo ámbito
algunas de las consecuencias que puede contraer son enfermedades cardiovasculares,
enfisema o cáncer, el desarrollo de trastornos mentales irreversibles, entre
otras consecuencias.
Asimismo, dicha especialista describe que en las
adicciones la forma de medirse es por medio de la gravedad, la duración, la
abstinencia (incrementa la esperanza de vida) y la disminución de recaídas.
La mejor medida
El doctor Baler refiere que la mejor propuesta para no
llegar a consumir sustancias es la prevención universal, recomienda que una de
las acciones que se pueden realizar sea promover y priorizar lo positivo y
evitar lo dañino.
Conclusión
Como se puede ver a lo largo del trabajo, las adicciones son un problema complejo, es por eso que es necesario trabajarlo por medio de equipos transdisciplinarios, que atiendan esos aspectos que abarca la problemática.
Referencias:
Guerrero Mothelet, V.
(2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM.
Recuperado el 13/04/15, de:
http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto
Burgos, Estrella.
(2013). deentrada. ¿Cómo ves?, N°. 177. México: UNAM. Recuperado el 25/11/15,
de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/deentrada/177
[1] En las prácticas de intervención que
he realizado en distintas instituciones como: la Procuraduría de la Defensa del
Menor y la Familia (PRODEMEFA); el Instituto de Tratamiento de Aplicación de
Medidas para Adolescentes (ITAMA) y una secundaria, he tenido conocimiento de
casos de niños(as) de aproximadamente 7 años que ya consumen alguna sustancia
nociva, tales como el tabaco, mariguana y alcohol.
