sábado, 28 de noviembre de 2015

LA DROGADICCIÓN: UNA ENFERMEDAD CRÓNICA


Introducción

En el presente trabajo académico se presenta un resumen de tres perspectivas expuestas por doctores Nora Volkow, Rubén Baler y María Elena Medina Mora, quienes son especialistas en drogadicción y hablan sobre varios aspectos de las adicciones.
En el primer apartado, se presenta un gran descubrimiento científico realizado por la investigadora Nora Volkow, lo que permitió dar un vuelco a la perspectiva de las adicciones.
En el segundo rubro, se describe los factores biológicos, sociales, de protección y de riesgo que influyen en el consumo de sustancias.
En la tercera sección, se señala tres aspectos para que se genere la adicción, los cuales son: lo adictivo de la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad.
En la cuarto parte, se indica la vulnerabilidad que tienen los adolescentes debido a al riesgo mayor al que son susceptibles por la etapa de desarrollo en la que se encuentran y su manera de tomar decisiones.
En el quinto capítulo, se reseña que el padecer alguna enfermedad mental y experimentar con alguna sustancia, se confunde como una “cura” a su problema.
En el sexto rubro, se destacan factores consecuencias debido al consumo de sustancias, que afectan en el ámbito de la salud y en el aspecto familiar y social.

En el séptimo y último apartado, se invita a tomar medidas de prevención que mitiguen el problema de las adicciones.

Cambio de idea

La médica, investigadora y directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos; Nora Volkow, fue la primera persona en demostrar por medio de imágenes cerebrales cómo las drogas modifican el cerebro (Burgos, 2013), encontrando la causa física de la dependencia de sustancias y de cómo influían sobre varias regiones del cerebro, tales como las que indica Baler (2013): el tallo cerebral, la corteza cerebral y el sistema límbico.
Dicho descubrimiento permitió inferir que aunque los pacientes quisieran, no podían dejar las sustancias por ellos mismo, sino que evidentemente necesitaban tratamiento. (Medina, 2013)
Asimismo, el doctor Rubén Baler asegura que la adicción es una enfermedad que progresa por etapas, en la primera las personas comienzan a emplear sustancias para llegar a la euforia que proporcionan, lo que produce que el cerebro comience a adaptarse a la misma y se presenten signos de dependencia.
Casi todas las drogas hacen que el cerebro experimente altos niveles de dopamina, ocasionando que se reduzca su producción natural, y por ende deje de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que lleva a la depresión, asegura Medina. “Cuando el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto", lo que ocasiona que genere tolerancia a la droga. Estas adaptaciones de dicho órgano  a las sustancias conducen al ansia sin control de utilizarla aunque la persona conozca de las consecuencias que conllevan. (Baler, 2013.)

Genética y entorno

En las adicciones también influyen distintos factores, tales como: los genéticos, culturales, ambientales, sociales, entre otros. Baler, señala que el primer factor determina un 40 o 60% del riesgo total, pero no es absoluto. Es decir, aunque haya vulnerabilidad por parte de los genes, si en su entorno (familiar, comunitario, laboral, escolar y/o de amistades) no se consumen sustancias, será muy posible que no se genere adicción.



La sociedad y el consumo de sustancias

Para que se genere una adicción se consideran tres aspectos: lo adictiva de la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad. La doctora María Elena Medina asegura que las personas son tres veces más adictos a la nicotina que a la cocaína, relacionando con la fácil adquisición y su consumo que es aceptado por la sociedad, lo mismo sucede con el alcohol.

La adolescencia, ¿un factor de riesgo?

La doctora Medina Mora, señala que los adolescentes son más susceptibles a consumir sustancias debido a que estos no eligen decisiones a partir del juicio y raciocinio, sino por las emociones. El problema surge cuando se encuentran en una etapa donde su cerebro y otras conexiones están en desarrollo, el estar utilizando sustancias en esa fase causan daños más significativos, que en personas que consumen en la etapa adulta. Es por eso que la especialista recurre a las políticas públicas como herramienta de ayuda para protegerlos.

Enfermedades mentales y su vulnerabilidad a las sustancias

La experta Medina Mora hace una relación entre enfermedades mentales  y el uso de sustancias, describe que si un adolescente –aunque yo incluiría también a los niños, como posibles consumidores[1]- tiene alguna fobia y no consume drogas y/o alcohol, es probable que en su adultez ya lo haya resuelto, pero si por el contrario experimenta con dichas sustancias y éstas reducen su ansiedad, relacionará ese efecto como la solución a sus problemas y aumentará el riesgo que sea dependiente a sustancias.

Factores consecuenciales

Las adicciones son un problema social y de salud, la doctora María Medina describe que en el primer aspecto, algunas de las manifestaciones es que “un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional, económico y social”. En el segundo ámbito algunas de las consecuencias que puede contraer son enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, el desarrollo de trastornos mentales irreversibles, entre otras consecuencias.
Asimismo, dicha especialista describe que en las adicciones la forma de medirse es por medio de la gravedad, la duración, la abstinencia (incrementa la esperanza de vida) y la disminución de recaídas.

La mejor medida

El doctor Baler refiere que la mejor propuesta para no llegar a consumir sustancias es la prevención universal, recomienda que una de las acciones que se pueden realizar sea promover y priorizar lo positivo y evitar lo dañino.

Conclusión

Como se puede ver a lo largo del trabajo, las adicciones son un problema complejo, es por eso que es necesario trabajarlo por medio de equipos transdisciplinarios, que atiendan esos aspectos que abarca la problemática.

Decidí elegir esta lectura porque considero que es el tema que más se relaciona con la carrera que estudiaré. Además, el trabajo académico que realicé lo comencé desde el primer subtitulo en que la autora comienza a citar a los especialistas. 


Referencias:

Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM. Recuperado el 13/04/15, de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto

Burgos, Estrella. (2013). deentrada. ¿Cómo ves?, N°. 177. México: UNAM. Recuperado el 25/11/15, de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/deentrada/177







[1] En las prácticas de intervención que he realizado en distintas instituciones como: la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (PRODEMEFA); el Instituto de Tratamiento de Aplicación de Medidas para Adolescentes (ITAMA) y una secundaria, he tenido conocimiento de casos de niños(as) de aproximadamente 7 años que ya consumen alguna sustancia nociva, tales como el tabaco, mariguana y alcohol. 

viernes, 13 de noviembre de 2015

Cómo mejorar los hábitos de estudio

Previamente, se nos proporcionó unos recuadros, en los que se iban a agregar las actividades diarias que realizamos, con el fin de identificar como empleamos el tiempo.
Después de realizar el trabajo, se identificó que no distribruyo de manera adecuada mi tiempo. En la siguiente lista describo tres distractores::

  1. Despertar y lo primero que hago es verificar notificaciones y mensajes de Facebook y whatsApp; una forma de contrarrestar esta situación es no tomar el celular cuando despierto, lo que me ayudará a evitar perder tiempo en estar haciendo dicha revisión.
  2. Otro distractor es que pierdo al día de 3 a 4 horas durmiendo, el cual considero que es mucho tiempo; una manera de compensar esas horas es dedicarlas a actividades de ocio o practicar juegos didácticos que me gustan como el sudoku y tetris.
  3. Por último, cuando realizo tarea se presenta el mismo distractor que menciono al principio, comienzo a revisar las notificaciones y mensajes de Facebook y whatsApp; la mejor opción es no entrar a las redes sociales si no es necesario cuando me encuentro haciendo tarea. 



Resultado de imagen para perder tiempo en redes sociales

Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual

Esp. Jorge Hernán Sierra Pérez
Docente de Comunicación Social
Fundación Universitaria Católica del Norte
jsierra@ucn.edu.co

Resumen
El presente ensayo expresa la necesidad de articular de modo consciente el aprendizaje autónomo en los procesos de educación virtual, soportados en una ciber-aula viva y humana cuyo propósito ha de ser potencializar las competencias y el pensamiento de orden superior.

Palabras y expresiones clave
Aula virtual, aprendizaje autónomo, aprendizaje significativo, competencias, pensamiento complejo, cibercultura.

Las máquinas no sienten
Al menos en el contexto de hoy, las máquinas no aman, no sienten ira ni pueden vivenciar la experiencia de imaginar situaciones ni de contemplar un atardecer. [A1] En cambio pueden volar, surcar las aguas, atravesar valles montañas, perforar la tierra, resolver complejos problemas matemáticos, simular la dinámica de una ciudad habitada, tener el rostro de Albert Einstein o de Asimov[A2] .
¿Pero qué les falta a tales dispositivos y réplicas?: la vida, el hálito[A3]  más asombroso y complejo de todos los fenómenos por cuanto sólo pueden producirse a partir de ella misma y porque, al tomar forma en el ser humano, ha propiciado la existencia de seres con miles de interconexiones internas generadoras de pensamiento, intuición, expresión lingüística, autodeterminación y otras posibilidades.
El ser humano es vida pensante y compleja que ingenia instrumentos y que tiende a proveerlos también de vida, así sea en sentido figurado.

Educación virtual: calidad y calidez
Un currículo para la educación soportada en la virtualidad requiere colmarse de vida, como tiene que ser para toda modalidad, bien sea presencial o a distancia. Además, debe propiciar el ambiente para que el estudioso no se condicione con las supuestas verdades del tutor[A4] , o simplemente se limite al cumplimiento de tareas y memorización de contenidos[A5] .
También, la educación virtual dispone del aprendizaje autónomo que ayuda al estudiante [A7] a que éste sea protagonista de su propio proceso de formación, que lo transforma de sujeto pasivo a sujeto activo capaz de autodeterminación para cumplir metas cognitivas y personales. Tal aprendizaje está soportado en un ambiente de motivación y automotivación, amistad, afectividad, interacción entre aprendientes (docente-estudiantes, estudiantes-estudiantes), ética, exigencia y respeto.[S8] 
Las máquinas y demás insumos y recursos para el aprendizaje sólo se vuelven dinámicos y reveladores de significados cuando se convierten en mediadores pedagógicos. Es decir, cuando se consideran los elementos tecnológicos, investigativos y disciplinares en contexto, pero también los aspectos pedagógicos enfocados más allá de la memorización y de la acumulación de datos e informaciones.
La autonomía que se genera en el estudiante debe orientarse al uso de los textos como pretextos para potencializar competencias y fortalecer el pensamiento complejo. Es una decisión que se basa en el hecho de que el conocimiento es relativo (lo que hoy se revela como verdad, mañana se toma como una sustentación rebasada por nuevos hallazgos)[S9] , y en que el ser humano tiene capacidad para discernir con responsabilidad sobre aspectos que le convengan. Es asumir la realidad de hoy que exige aprender a aprender de distintas fuentes de información y de conocimiento. Es una determinación que, además, se sustenta en la necesidad de proporcionar para la modalidad de educación a distancia unas estrategias que partan de la concientización de que debe aprenderse por convicción, mas no por presión del docente[S10] .

Aprendizaje autónomo
El aprendizaje autónomo, entendido como la facultad de dirigir el propio proceso para entender y comprender la realidad, tiene que contar con la participación de varios elementos para hacerlo viable y efectivo, como por ejemplo:

Elemento tecnológico: las tecnologías de la información y de la comunicación, Tic, se convierten en ayudas eficaces más allá de la presunción de que porque las comunicaciones y la información hagan parte hoy de la cultura global, entonces hay que emplearlas para superar el analfabetismo funcional; ellas facilitan y estimulan la interacción para:
-Adquirir habilidades instrumentales y destrezas a fin de descifrar códigos desde el lenguaje propio que va impregnando la telemática en los medios que soporta.
-Acceder de modo ágil y rápido a fuentes de información[S11] .
-Promover pautas que orienten el acto de discriminar información tan variada, caótica, contradictoria y a veces inabordable por lo inadecuada o compleja.

Aprender de modo colaborativo y cooperativo [S12] sin importar fronteras de tiempo ni espacio, lo cual permite consensuar, entrenarse en el desempeño de roles, producir de modo más exigente y contribuir a formarse en el ser.
Elemento investigativo: la investigación misma es la que ha traído al ser humano hasta los actuales niveles de desarrollo, época denominada era de la información y del conocimiento.
En el aprendizaje autodirigido se requiere buscar por cuenta propia más información[S13]  de la que pueda proporcionar el tutor o docente, y procesarla con aprendizajes previos para convertirla en conocimiento.
Se ha de experimentar a cuenta y riesgo, y tomar el error no como fracaso, sino como oportunidad para depurar y mejorar procesos. El aprendizaje autónomo, en su búsqueda de perfeccionamiento, sigue el camino que toman las ciencias: actúa mediante la técnica del ensayo error [S14] y, mediante logros y fracasos, reorienta sus acciones y emprende nuevos desafíos.
La investigación coadyuva a romper o evitar dependencias en relación con el docente o tutor[S15] . Conduce a pensar por sí mismo, a generar texto y conocimiento e innovar, a tomar decisiones propias y argumentar con base en evidencias y datos soportados desde el campo experiencial y documental; del experiencial, al partir de la indagación de vivencias propias o de otros para negociar significados; del documental, cuando se fundamenta el discurso en códigos compartidos e instrumentos unimediales, multimediales y textuales.
Contenidos significativos: como es de recordar, los textos son aquí en el aprendizaje autónomo, pretextos para potencializar competencias y fortalecer el pensamiento de orden superior. Los contenidos deben dar cuenta de la disciplina o ciencia que se aborda; deben ser pertinentes, complementarios y tener aplicabilidad en la realidad del entorno[S16] , además de trascender al generar actitudes y fortalecer aptitudes que también sean de aplicar en contextos reales.
En términos simples, se ha definido competencia [S17] como un saber hacer en un contexto; otra definición es: un cúmulo de comportamientos que hace eficaces a los profesionales en determinadas situaciones y contextos.
Por su parte, el pensamiento de orden superior se refiere al razonamiento deductivo, al análisis de una situación, la solución de problemas, la comparación de elementos, la toma de decisiones, la capacidad de evaluar (controlar y autocontrolar) procesos. Son superiores porque requieren procesos mentales complejos; por ejemplo, autoevaluar tiene un proceso implícito metacognitivo en el sentido de monitorear y revisar el propio proceso y establecer estrategias de mejoramiento.

Exigencia a los egresados
El resultado de una encuesta realizada en el año 2003 en el contexto del proyecto europeo sobre investigación que indagaba sobre cuáles capacidades genéricas solicitan las empresas a los egresados universitarios, determinó en orden de prioridad que se requieren las siguientes:
1.    Capacidad de aprender.
2.    Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica.
3.    Capacidad de análisis y síntesis.
4.    Capacidad para adaptarse a las nuevas situaciones.
5.    Habilidades interpersonales.
6.    Capacidad para generar nuevas ideas (creatividad).
7.    Comunicación oral y escrita en la propia lengua.
8.    Toma de decisiones.
9.    Capacidad crítica y autocrítica.
10. Habilidades básicas de manejo de la computadora.
11. Capacidad de trabajar en equipo interdisciplinario.
12. Conocimientos generales básicos sobre el área de estudio.
13. Compromiso ético (valores).
14. Conocimientos básicos de la profesión.
15. Conocimiento de una segunda lengua.
16. Apreciación de la diversidad y multiculturalidad.
17. Habilidades de investigación.

De otro lado, la misma fuente cita una lista de cualidades que un investigador debe tener, y basa la afirmación en un informe europeo sobre las relaciones entre el sistema de educación superior y el Espacio Europeo de Investigación. Las cualidades son las siguientes, y esta vez no hay un orden de prioridades, según afirma la fuente:
a. La lógica, el razonamiento inductivo-deductivo y de simulación; el pensamiento crítico y la capacidad de definir y resolver problemas.
b. La creatividad y la curiosidad.
c. El trabajo en equipo.
d. El tratamiento, la interpretación y la evaluación de la información.
e. Las prácticas multi, inter y transdisciplinares.
f. El espíritu de empresa y la capacidad de autodefinición del trabajo.
g. La práctica ética.
h. La capacidad de comunicación.
i. La capacidad de anticipación, el análisis de riesgos, la prospectiva.

Como se observa, los hallazgos son de la realidad europea, pero pueden servir de espejo para América Latina, en especial Colombia, donde el Gobierno, mediante el Instituto para el Fomento de la Educación Superior, ICFES, busca potencializar competencias al basar en ellas los exámenes de aspirantes a las universidades, y también al determinar éstas como componentes básicos de los Exámenes de Calidad en Educación Superior, Ecaes.
Otro aspecto de reconocimiento de la necesidad de fomentar las competencias, lo que muestra interés por esta forma de medir la educación, es el Acuerdo de Cooperación International suscrito con la UNESCO (Acuerdo Nº 93 de febrero de 2003), en el que además de otros consensos, se consideran la sistematización y divulgación de información sobre la lectura y la escritura.
Al respecto, dice el acuerdo que “En los países de Iberoamérica existe un saber acumulado muy valioso sobre la lectura y la escritura, un saber que se ha venido desarrollando en las últimas décadas en proyectos, universidades, institutos y centros de investigación”. La afirmación indica un énfasis en la lectoescritura, pero la intención de esta cita es ilustrar el interés por las competencias.

Compromiso sin distancias
La educación virtual requiere, para superar los límites del aula tradicional, un componente de aprendizaje autónomo que articule los demás elementos, y unas estrategias que superen el enciclopedismo en aras de la formación de un ser humano y de un profesional integral, apto para interpretar los retos que le plantea el mundo complejo de hoy, y hábil para actuar en contexto. Estudiar por internet es una opción responsable entre oferentes y demandantes. En este sentido, los centros de educación superior han de propiciar la infraestructura adecuada que, más que sobresalir por su ostentación tecnológica y adelantos futuristas, asegure la existencia de un aula virtual agradable, ágil y humana que genere aprendizaje autónomo y significativo para la autogestión del conocimiento.
Por su parte, los estudiantes deben tener muy en claro que ganan en habilidades infovirtuales, inmediatez en la consecución de información y flexibilidad en cuanto a manejo de tiempos y espacios [S18] porque no están atados a horarios ni a desplazamientos físicos, pues la red permite una interacción en tiempo real (síncrona) y en diferido (asíncrona); además del acceso al campus virtual desde cualquier lugar que tenga conexión a internet.
Pero también deben concientizarse los estudiantes de que el nivel de exigencia académica es alta, y que tiene que serlo porque ambos (institución y estudiantes) pactan de modo implícito un compromiso social y entran en el sistema de competición que genera la cultura; los dos se juegan su función social, una inversión y el prestigio; unos como formadores, otros como ciudadanos y profesionales que requieren participar en el mundo social y laboral.

Indicadores de autonomía
 El estudiante obtiene autonomía al lograr criticidad e independencia intelectual; al ser capaz de reestructurar el pensamiento a partir de textos ajenos que se han balanceado desde la auscultación cuidadosa y argumentada de saberes previos y nuevos; al establecer estrategias para dinamizar el propio aprendizaje; al concientizarse de qué y cómo se aprende y qué y cómo mejorar el proceso, al tomar decisiones propias en el campo personal y profesional; al procurarse en las tareas académicas posibilidades de crecimiento en el campo de las competencias; al ver en los errores no fracasos, sino oportunidades para emprender mejoras.
Hay más indicadores que muestran la existencia de autonomía; por ejemplo, la capacidad de generar textos propios y de autocontrolar todo el proceso de aprendizaje. Pero basta decir por ahora que el aprendizaje autónomo tiene que ser una política curricular de la educación[S19]  y no una posibilidad ofrecida por algunos docentes o tutores conscientes de esta necesidad y ventaja. Debe ser parte de la cultura de la comunidad académica o, para expresarlo en términos de la red ciberespacial, debe ser parte la cibercultura educativa.
  
 Reflexión
Esta técnica la considero muy importante e indispensable, dado que me permite comprender lo que leo y por lo tanto interpretar, relacionar y dar mi punto de vista sobre lo que menciona el autor en su texto. Además me ayuda en la capacidad crítica de análisis y síntesis, con lo que puedo crear esquemas, resúmenes, mapas, entre otros trabajos.







 [A1]Este pensamiento me redireccionó a la industria cinematográfica, en la que precisamente se está manejando esta idea utópica, donde los software en dispositivos piensan y quieren controlar los seres humanos.


[A2]Isaac Asimov fue un escritor y bioquímico de nacionalidades rusa y estadounidense.
[A3]La RAE lo define como “vapor que algo arroja; soplo suave y apacible del aire.”
[A4]Concuerdo totalmente con el autor, es indispensable que la o el alumno no den por hecho todo lo que dice el autor y sea crítico en lo que se lee, observe, etc.


 [A5]Justamente, conozca a una persona que hace esto, por el hecho de subir de puesto y obtener una mejor remuneración económica, no le interesa aprender, sino un título.


 [A6]El autor habla de dos componentes principales de la educación virtual: Contenidos y docentes.


 [A7]Otro agente importante de la educación virtual.


 [S8]Considero que para que se cree este contexto positivo, depende mucho de los agentes (estudiantes y docentes).


 [S9]Es decir, la realidad es parcial, dado que nuevos hallazgos pueden refutar o complementar conocimientos.


 [S10]La presión que vive el alumno(a) puede presentarse no sólo por el docente, sino por padres, madres o por sí mismo.


 [S11]Varios(as) docentes que he tenido, han mencionado la gran herramienta que actualmente se cuenta para la búsqueda de información, en comparación de cuando eran estudiantes, en las que tenían que tardaban mucho tiempo consultando materiales físicos.


 [S12]Algunos de los recursos que se utilizan para la colaboración y cooperación en grupos virtuales, son las wikis y los foros.


 [S13]Algunos de las recurso que utilizo para reforzar mi aprendizaje, es la búsqueda de videos, diagramas y ejemplos.


 [S14] ¿En qué consiste específicamente dicha técnica?


 [S15]No concuerdo con esta idea que plantea el autor, dado que el proceso de la investigación en el ambiente académico es primordial la asesoría del docente, pero como describe más adelante, el estudiante es el protagonista de la indagación y de la toma de decisiones.


 [S16]Debemos ser creativos y adaptar a la realidad los contenidos ya sean teóricos, metodológicos, filosóficos y/o científicos.


[S17]Este término, me lleva a pensar en el plan de estudios por competencias que se implementa en la mayoría de las escuelas.


[S18]Este aspecto, fue lo que me llevó a decidir estudiar de manera virtual.


 [S19]Esta concepción es poco internalizada entre los alumnos(as), puesto que en ocasiones hay docentes que sólo dan un lecturas y no piden que se realice alguna actividad, por lo que describimos al docente como “malo” y no se tiene la iniciativa del aprendizaje autónomo.